Soy un pirata bueno, un Robin Hood de los mares, un bucanero de las denuncias. El Capitán Sparrow y Bartholomew Roberts son mis amigos. No quiero saber nada de Barbanegra desde hace siglos. No soy Chanquete, ni trabajo para Iglo ni Pescanova. Este blog es mi galeón, Círculos Cerrados. ¡Qué más da dónde esté! Todos estamos navegando. Yo navego entre aventuras, ratones y fantasmas. Todo lo real, lo de la tierra firme, tiene su reflejo, surrealista, en este espacio.
¡Zarpen conmigo que os contaré historias!
Mis historias, las historias de piratería.

martes, 3 de junio de 2014

¿Qué hacer con un blog cuando ya no se utiliza?

Sería fácil echarle la culpa a la falta de tiempo o a la falta de inspiración.

Sería fácil ponerme en el punto de mira de tanta procrastinación, por dejar para mañana visitar el que fue mi sitio, mi cuaderno de bitácora, mis círculos cerrados.

¿Se abrieron los círculos? ¿Se diluyeron?...

No lo sé. No sé si quiera si fue una moda que adquirí como un vicio. Lo que sé es que me vino bien y fui muy feliz contando historias y mucho más feliz compartiéndolas.

Y surge la pregunta que titula esta entrada: ¿Qué hacer con este barco pirata que ahora, además, es un barco fantasma?

Se ha producido un error en este gadget.

SALVADOS DE LOS TIBURONES

Mis puntos cardinales

Círculos Abiertos