Ya llegó un nuevo año y todos los españolitos, de a pie y sentados, trabajadores y parados (muchos más), hicimos por una vez algo a la vez: tomar las uvas.
No podéis ni imaginar lo grandioso que fue 2011 para este que os escribe. No me hice rico, ni conseguí trabajo para toda la vida. Pero, ... fui feliz. Viajé y amé, y fui más feliz aún.
A día de hoy, siguen estando los mismos a mi alrededor, incluso hay algunos nuevos. A día de hoy, tengo más motivos para alegrarme que para permanecer preocupado. Sin embargo, me preocupa mucho qué nos pueda deparar el año nuevo: 2012. Nuevos presidente, nuevo gobierno, misma mierda y misma crisis. Un "por el culo te la hinco" camuflado en el 2012, 2+0+1+2 = 5. En definitiva, más de lo mismo.
Ya no caben ser deseados más bienes, sino que mantengamos los que ya tenemos, que no nos recorten en los materiales, ni menos aún en la felicidad.

1 ó COMENTAS, o A LOS TIBURONES:
Feliz año Capitánm encantado de que asomes la nariz de vez en cuando fuera de tu camarote
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